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Mostrando las entradas con la etiqueta entrega

1º y 2º domingos de Adviento: ¿Realizar la utopía?

Lect.: Isaías 2:1-5; Romanos 13:11-14; Mateo 24:37-44 Isaías 11:1-10; Romanos 15:4-9; Mateo 3:1-12 Los textos de Isaías de estos dos domingos de Adviento nos presentan un mundo utópico. Por un lado, en la naturaleza misma, se acaban las prácticas depredadoras: Serán vecinos el lobo y el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito, el novillo y el cachorro pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá.- La vaca y la osa pacerán, juntas acostarán sus crías, el león, como los bueyes, comerá paja.
Hurgará el niño de pecho en el agujero del áspid, y en la hura de la víbora el recién destetado meterá la mano.- Por otro lado, la guerra y la violencia, el daño sinsentido contra otros, desaparecen.“Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra.” Un sueño maravilloso, sin duda, expresión simbólica de lo que queremos para cambiar la sociedad actual. Pero, ¿qué sentido tiene soñar así? ¿solo ...

Fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles

--> Lect.: Eclo 24:1-2, 5-7, 12-16, 26-30; Gal 4: 4-7; Jn 19: 25 - 27 Las fotos de la Romería a Cartago de este año nos muestran, como siempre, los gestos de dolor, de solidaridad, de esperanza, de miles de personas que cargan sus enfermedades, sus desorientaciones, sus agradecimientos hasta el Santuario Nacional donde se halla la Imagen de la Negrita. Son expresiones de muchos siglos de devoción popular a María, en múltiples advocaciones y títulos. Pero, ¿cuáles son las raíces evangélicas de toda esta devoción? Las encontramos en muy breves líneas de los evangelistas y este domingo, en concreto, en un texto del cuarto evangelio. Ahí, al pie de la cruz, se encuentran unas pocas mujeres y el discípulo a quien Jesús amaba. Jesús ve junto a éste, a su madre y les dice aquellas palabras que se nos repiten desde entonces en nuestra memoria: "«Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.»" Cabe leer este relato de manera...

Fiesta del Corpus Christi

Lect.:  Exodo 24,3-8; Hebr 9,11-15; Mc 14,12-16.22-26 El domingo pasado hicimos un esfuerzo por releer el texto de la gran misión que Jesús encarga a sus discípulos. Hicimos ese esfuerzo porque a pesar de tratarse de un texto tan importante no siempre, a lo largo de la historia, los cristianos lo hemos leído correctamente. Hoy, escuchando el texto de Mc sobre la última Cena, también podemos preguntarnos, ¿será que entendemos bien el sentido de la Eucaristía como Jesús deseaba que lo entendiéramos? ¿será posible que algo tan central en la vida de nuestra comunidad no lo estemos comprendiendo de manera adecuada o completa? Una celebración como la de hoy es, precisamente, la oportunidad para tratar de entender mejor lo que creemos entender de la Eucaristía. Como siempre, no hay que extrañarse de nuestras limitaciones de comprensión . El texto de Mc nos muestra que los mismos discípulos no estaban preparados para entender lo que Jesús quería comunicarles....

5º domingo de cuaresma

Lect.: Jeremías 31,31-34;  Hebreos 5,7-9; Juan 12,20-33 Estamos terminando este tiempo de Cuaresma. Todavía no hemos llegado a contemplar la pasión y la muerte de Jesús. La reflexión litúrgica se detiene en momentos previos, cuando Jesús vivo, aún en plena actividad, pero ya con enfrentamientos con los sacerdotes del Templo, puede presentir la posibilidad de una muerte próxima. Es una experiencia que quizás muchos de nosotros hemos pasado. Tal vez con motivo de la muerte de alguien cercano, tal vez por atravesar un período de enfermedad, se nos ha venido a la mente la idea de nuestra propia muerte. ¿Cómo reaccionamos ante esta imagen de nuestro final físico? Puede que algunos rápidamente, atemorizados, "cambien de inmediato de canal". Mejor no pensar en esas cosas "todavía"; a otros puede que les deprima, les angustie. Puede que les llene de incertidumbre y les haga preguntarse si todo acaba aquí o, si hay otra vida después. ¿Cómo reacciona Jesús ante la ...

Corpus Christi 2013

Lect.: Gén 14: 18 – 20; 1 Cor 11: 23 – 26: Lc 9: 11b – 17 Aunque no suelo hacerlo en la predicación, permítanme repetir algo que comenté el año pasado en esta fiesta; lo repito porque  no la celebré con Uds.  Y porque un año después sigo teniendo esta misma preocupación.   Contaba entonces que cuando, de joven, quise aprender a jugar boliche (bolos), el amigo que me enseñaba me advirtió: tienes que aprender a tirar la bola no de cualquier manera, porque si aprendes ahora con defectos o mañas, después te será casi imposible corregirte. Una advertencia parecida respecto a la forma de agarrar la raqueta, me hizo años más tarde otro amigo cuando intenté, esta vez sin éxito, aprender a jugar tenis . Discúlpenme Uds.  por establecer esas  comparaciones  tan triviales  y que se repiten en la vida cotidiana,  al hablar del tema de hoy. Pienso, a menudo, que cuando uno "aprendió mal" o de manera inexacta, incompleta, lo que signifi...

20º domingo t.o., 19 de agosto de 2012

Lect.: Prov. 9: 1 – 6; Ef 5: 15 – 20; Jn 6: 51 – 58 En la famosa novela de ciencia ficción, de Robert Heinlein, “Extraño en tierra extraña” (1961), los marcianos han desarrollado una extraordinaria capacidad de conocimiento por la cual, una persona al conocer a otro puede convertirse en parte suya. Pierde en cierta forma su identidad individual, y se funde, se integra con  el otro. El verbo que expresa esa acción, inventado por el autor, es cercano para ellos a “comer” y “beber”, en cuanto es una función de asimilación mutua. Y es la forma más elevada de relación entre ellos, empática e intuitiva de mutuo enriquecimiento. Por supuesto, para la población terrestre esta “facultad marciana” resulta tan rara e incomprensible como para un ciego de nacimiento los colores. Sobre todo para una sociedad individualista, consumista y altamente mercantilizada como la que se autoimpulsa aún más a partir de la segunda parte del siglo XX. El evangelio de Juan no es “cien...

19º domingo t.o., 12 de ago. de 12

Lect.:  I Reyes 19,4-8; Efesios 4,30-5,2; Juan 6,41-51 Esta “excursión” que ha hecho la liturgia desde el evangelio de Marcos al de Juan a pesar de venir de un contexto polémico ajeno a nuestros días, puede ofrecer detalles interesantes. Pasar del episodio de la multiplicación de los panes al tema de llamar “pan” a Jesús se ubica en el ambiente de discusión de la época entre judíos tradicionales y el nuevo grupo de cristianos. Para aquellos el “pan”, la fuente de vida espiritual, era la Ley guardada en el Santuario del Templo, administrada por sacerdotes, interpretada por especialistas. Para los cristianos de la comunidad de Juan, en cambio, la fuente de vida, el pan, el agua, la luz, el camino, se había “salido del espacio sagrado” y se presentaba en una forma tan humana, tan ordinaria, tan cercana —en la forma de vida de un vecino, Jesús, a cuyos padres todos conocían—, que  no parecía creíble como manifestación de Dios. Nada que ver con el poder, la majestuosidad d...

6º domingo de Pascua

Lect.: Hechos 10,25-26.34-35.44-48, I Juan 4,7-10, Juan 15,9-17 1.      Seguimos reflexionando sobre esa realidad que llamamos “resurrección” o “vida nueva” manifestada en Jesús. Hoy Juan pasa de utilizar comparaciones agrícolas —como la vid y los sarmientos— a entrar en directo diciéndonos cómo se entiende el ser humano en una visión evangélica. El cuadro que surge es impactante cuando tratamos de entenderlo en la perspectiva de aquella comunidad. Cierto, es una “llamada al amor” como algo clave para el evangelio. Pero quedarse ahí no tiene tanta novedad ni aclara el énfasis de Jesús. Incluso es insuficiente, aunque importante, verlo como ”, la enseñanza del   “mandamiento único”. Se trata de descubrir algo más: que ese “amor” del que está hablando es la expresión de lo que somos en profundidad . “Permanecer en Dios”, como Jesús permaneció en su Padre y nosotros permanecemos en Él, hace referencia a la comprensión del ser humano, de cada uno de n...