Lect.: Prov 9,1-6; Ef 5,15-20; Jn 6,51-58 La repetición rutinaria de palabras y de ritos, es decir, la repetición mecánica, por costumbre, sin pensar en el significado de lo que decimos o hacemos, puede dar al traste con muchas cosas importantes en nuestra vida, tanto en la vida familiar, como en nuestras relaciones, o en nuestras prácticas religiosas. Algo así puede estarnos pasando con este extraordinario discurso del pan de vida, del cap. 6 de Juan que estamos meditando estos cinco domingos, pero que hemos leído muchas veces y automáticamente tendemos a relacionarlo con la eucaristía . A los primeros discípulos les resultó chocante y no dudaron en murmurar diciendo que Jesús usaba un lenguaje duro , que no se podía escuchar . Esta reacción de aquellos discípulos nos debería plantear un primer cuestionamiento sobre nuestra lectura de este discurso de Jesús . ¿Por qué a nosotros ya no nos escandaliza? ¿por qué ya no nos resulta duro, chocante? Quizás sea, ...
Reflexiones a partir del texto evangélico de la celebración eucarística de cada domingo, considerando su estudio exegético y leído desde algunos de los retos del entorno de nuestra vida actual. Bienvenidos los comentarios.