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Mostrando las entradas con la etiqueta dominación

14º domingo t.o.: EVANGELIZAR: NI DOMINACIÓN, NI PROSELITISMO

Lect.: Isaías 66:10-14; Gál 6:14-18; Lc 10:1-12, 17-20 A pesar de que el mensaje de Jesús es claro, es frecuente que lo distorsionemos. A veces por conveniencias personales, por intereses económicos o por manipulación política. Pero creo que, más a menudo, por ignorancia. De ahí que sigamos reduciéndolo, como decíamos el domingo pasado, a un conjunto de doctrinas, —de verdades o dogmas— y o como una serie de leyes o normas que hay que cumplir.   Por eso es importante insistir en que la Buena Noticia de Jesús, lo que nos comparte, más bien,  es un camino de espiritualidad y realización humana , el camino que Jesús vivió y que ofreció a quienes querían seguirlo. En el texto de hoy nos queda aún más clara esta insistencia. Lucas nos habla de un segundo envío, ya no de los Doce, sino de 70 o 72 discípulos, —número también simbólico para expresar la universalidad de los pueblos. Jesús los envía adelante en el camino y para anunciar el reino, el encuentro...

Domingo de Ramos

Lect.:   Is 50:4-7, Flp 2:6-11, Mc11:1-11,  Hace un par de domingos señalábamos lo equivocado que resulta acercarnos a la Cuaresma y a la Semana Santa con una actitud angustiada, de temor, enfatizando nuestra condición de pecadores frente a un Dios furioso y castigador. Peor aún, creyendo —como lo entendían ciertas visiones paganas—, que esa cólera divina solo se aplacaría con sangre y más precisamente con una pasión sangrienta de ese hijo de Dios, justo e inocente que es Jesús. Dejando a un lado la explicación de por qué se fue desarrollando en la historia esa lectura negativa y oscura de la pasión y muerte de Jesús , en el relato evangélico de este Domingo de Ramos se nos plantea una visión muy distinta . Como puerta de entrada a la Semana Santa el contenido de este mensaje nos permite entender de manera nueva los sucesos de los próximos días, especialmente del Viernes Santo. Marcos nos hace ver cómo Jesús, al dar por concluida su misión de anuncio del Rein...

24º domingo t.o., 16 de sep. de 12

Lect.: Isaías 50, 5-9 a; Sant 2, 14-18; Mc 8, 27-35 Ante una expresión tan radical del mensaje de Jesús, como la que da Marcos, en el texto de hoy, hay dos maneras de escaparse, que a menudo utilizamos, quizás de modo inconsciente. La primera es comentar casi escandalizados, lo cortos de entendederas que eran Pedro y los demás apóstoles. No es la primera vez que yo mismo he dicho: “increíble que los Doce, ya con cierto tiempo al lado de Jesús, todavía no le entiendan”. No esta mal. Pero cuando reaccionamos así nos olvidamos o no sabíamos que el evangelista Marcos, no está polemizando con Pedro y compañeros, que habían vivido décadas atrás. Está en alegato con el “Pedro y compañeros” de su época. Es decir, con la Iglesia naciente, a la que se dirige. Con la forma como esta se va configurando, en algunas cosas, dando la espalda a Jesús como Marcos lo ve. La pelea de Marcos, entonces, no es con los discípulos del pasado, sino con la Iglesia del pres...