Lect.: Neh 8:2-4, 5-6, 8-10; I Cor12:12-30; Lc 1:1-4; 4:14-21 El documento en que el Papa Francisco nos convoca para celebrar este año como “Año de la Misericordia” empieza así: “Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre . El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret.” Estas palabras del Papa nos permiten entender, entonces, el sentido del texto evangélico de hoy. En el momento en que Jesús inaugura su misión, se presenta en la sinagoga de Nazaret como alguien en quien “se cumplen hoy”, cuatro actividades de misericordia: “ anunciar a los pobres la Buena Noticia”, “proclamar la liberación a los cautivos ”, “dar la vista a los ciegos ”, y “dar la li bertad a los oprimidos ”. Ahí se resume la misión de Jesús, su programa de vida . Si queremos saber en qué consiste lo esencial del ser cristiano, —nuestro propio programa de vida—...
Reflexiones a partir del texto evangélico de la celebración eucarística de cada domingo, considerando su estudio exegético y leído desde algunos de los retos del entorno de nuestra vida actual. Bienvenidos los comentarios.