Lect: Amós 8:4-7; I Timoteo 2:1-8; Lucas 16:1-13 De nuevo nos encontramos con una parábola que puede resultar extraña o difícil para nuestros oídos contemporáneos. ¿Cómo es eso de que Jesús pone de ejemplo a un administrador que no cumple sus tareas con honestidad? Y que, por añadidura, su única reacción ante la llamada de atención de su patrón, pareciera ser otro fraude, alterar las cuentas. Incluso en nuestra sociedad actual, plagada de casos de corrupción y fraude, la gente medianamente informada sabe, por ejemplo, que por muy “cuello blanco” que tengan, los directivos de grandes entidades financieras que lucraron con la crisis reciente, son simplemente sinvergüenzas, y que los políticos que les premiaron refinanciando sus bancos son tan corresponsables como ellos de los efectos negativos de la crisis sobre los ciudadanos comunes afectados. A ningún maestro de espiritualidad y ética se le ocurriría ponerlos como ejemplo de comportamiento, al menos para los cris...
Reflexiones a partir del texto evangélico de la celebración eucarística de cada domingo, considerando su estudio exegético y leído desde algunos de los retos del entorno de nuestra vida actual. Bienvenidos los comentarios.