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Mostrando las entradas con la etiqueta abundancia

Domingo de la Stma. Trinidad

Lect.: Deut 4,32-34.39-40, Romanos 8,14-17, Mt 28,16-20 1.    En un tiempo como el actual a la mayoría de los católicos no se nos ocurre pensar que somos los únicos “salvados”, los privilegiados de este mundo. La verdad es que esto lo entendemos no solo porque el tema de la “salvación” no se plantea ya en los términos tradicionales. También lo comprendemos al releer textos de las raíces cristianas. Pablo mismo en la 2ª lectura de hoy dice que “ todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios”. Superando el exclusivismo judío de la época no hace excepción por credo, etnia o cultura. Y san Agustín diría luego, en nombre de cualquier persona y refiriéndose a la presencia de Dios en los seres humanos, que lo que llamamos Dios es “lo que me es más íntimo que lo más íntimo en mí”.   Si esto nos habla, entonces, de la apertura universal humana al encuentro con Dios, y de la multiplicidad de caminos y tradiciones espirituales para realizarlo, p...

33º domingo, t.o.

33º domingo t.o. Prov 31:10-13.19-20.30-31; 1 tes 5:1-6; Mt 25:14-30 1.    Es una de esas parábolas pedagógicamente estructuradas, sobre todo para memorizarlas. Pero para captar su significado se requiere no solo memoria, sino ubicarse en el contexto en el que Mt la pone.  2.    Primero, no está hablando de inversiones en bolsa, ni de buscar las mejores tasas de interés para invertir. Está hablando  de los bienes espirituales, del reino de Dios, del encuentro con Dios. En ese orden espiritual están los dones de amor, perdón, confianza, esperanza, pero, sobre todo , de ese don que es la raíz de todos los demás, el de la vida de Dios  en propia vida de cada uno de nosotros.  3.    En segundo lugar, el simbolismo del talento . Este era el nombre de una moneda nominal de la época equivalente a los salarios diarios de dieciséis años de trabajo, una gran fortuna. No hay que confundirlo entonces  con la palabra m...

31º domingo tiempo ordinario

31o domingo tiempo ordinario Lect.:  Mal 1:14. 2:8-10; 1 tes 2: 7-13; Mt 23: 1-12   Cuando Mt escribe este texto se está enfrentando a dos problemas . Por una parte, al del conflicto que tienen las primeras comunidades cristianas con los fariseos en los años 80. Los fariseos se están fortaleciendo y reorganizando después de la destrucción de Jerusalén y expulsan a los cristianos del judaísmo como secta herética. Esto provoca las reacciones anti farisaicas en los cristianos, entre ellas críticas duras como las que pone Mt hoy, diciendo que todas las funciones religiosas que los fariseos realizan solo busca poder, destacar, ocupar primeros puestos, etc . Pero Mt también deja ver que el mismo problema está colándose en las comunidades cristianas: están empezando a sentirse atraídos por títulos de padre, maestro.. Y eso que todavía no habían aparecido los títulos más mundanos que luego penetrarían la Iglesia (excelencia, reverendo, eminencia, etc.) Con este t...

28º domingo t.o.

28o domingo, t.o., 9 octubre de 2011 Lect.: Is 25: 6-10 a; Flp 4:12-14;19-20; Mt 22:1-14 1.    Para Mt (4:17), como para los demás evangelistas, está claro que el reino de Dios ya ha llegado , ya está en medio de nosotros. Eso quiere decir que si nos lo representamos, como hace el texto de hoy, como un gran banquete de bodas, estamos hablando, no de la promesa de algo que sucederá al final de los tiempos, sino de una realidad de la que YA formamos parte. Ya, aquí y ahora hemos sido todos invitados a sentarnos en una mesa común. A formar parte de una gran comunidad única, de una realidad unitaria, sumergidos en la realidad divina en la que somos, nos movemos y existimos. Sin negar que, por nuestra condición humana, puede que estemos ciegos ante esa maravillosa realidad; o puede que la veamos, pero que pretendamos acercarnos a esa mesa persiguiendo los mejores puestos, sin conciencia de lo que acontece a los demás comensales, conservando una manera eg...

8º domingo tiempo ordinario

8º domingo, tiempo ordinario, 27 de febrero de 2011. Lect.: Is 49: 14 – 15; 1 Cor 4: 1 – 5; Mt 6 24: 34 1. Hay frases que la gente sencilla y piadosa repite y que a uno inevitablemente le recuerdan la formación religiosa de la propia infancia. Por ej., cuando ante los riesgos inevitables de la vida se nos decía “M’hijito encomiéndese a Dios que él lo protegerá”. O ante una necesidad, o una estrechez muy fregada económica: “No se preocupe, que Dios proveerá”. A veces, para fundamentar esta confianza se recurre a textos como los de la 1ª y 3ª lecturas de hoy, diciendo: “ya ven, el Señor es más que una madre, jamás se olvida de nosotros”, y “se preocupa hasta de los pajarillos y de las flores del campo, cuanto más se preocupará de nosotros” (pero también los pajarillos se enferman y mueren, y las flores se secan). Y en determinadas formaciones doctrinales se explica que en esto consiste la “fe en la Providencia divina”. Detrás de estas expresiones hay una actitud muy válida, muy evangéli...