Lect.: Deut 4,32-34.39-40, Romanos 8,14-17, Mt 28,16-20 1. En un tiempo como el actual a la mayoría de los católicos no se nos ocurre pensar que somos los únicos “salvados”, los privilegiados de este mundo. La verdad es que esto lo entendemos no solo porque el tema de la “salvación” no se plantea ya en los términos tradicionales. También lo comprendemos al releer textos de las raíces cristianas. Pablo mismo en la 2ª lectura de hoy dice que “ todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios”. Superando el exclusivismo judío de la época no hace excepción por credo, etnia o cultura. Y san Agustín diría luego, en nombre de cualquier persona y refiriéndose a la presencia de Dios en los seres humanos, que lo que llamamos Dios es “lo que me es más íntimo que lo más íntimo en mí”. Si esto nos habla, entonces, de la apertura universal humana al encuentro con Dios, y de la multiplicidad de caminos y tradiciones espirituales para realizarlo, p...
Reflexiones a partir del texto evangélico de la celebración eucarística de cada domingo, considerando su estudio exegético y leído desde algunos de los retos del entorno de nuestra vida actual. Bienvenidos los comentarios.