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Mostrando las entradas con la etiqueta identidad humana

2º domingo de Cuaresma

Lect.:  Gén 15:5-12, 17-18; Flp 3:17–4:1; Lc 9:28-36 A menudo algunas personas, quizás incluso entre nosotros, se extrañan de textos evangélicos que parecen raros, increíbles porque narran hechos que no son lo que reconocemos como normales. Para una mentalidad moderna, —y no solo la de los jóvenes—, el caminar sobre el agua, o multiplicar panes y peces, por mencionar un par de casos, no solo despierta escepticismo, sino que hace preguntarse sobre qué credibilidad pueden ofrecer entonces los evangelios en su conjunto si incorporan este tipo de relatos. Entre ese tipo de pasajes cae, también, el texto de Lucas que acabamos de oír. Pareciera un espectáculo de luz y sonido, fantástico, producto de imaginación primitiva . ¿Qué pensar de este relato? Las dificultades u objeciones pueden provenir de la no comprensión de la naturaleza del texto: Debe entenderse que se trata de un texto simbólico . Muchos de los pasajes evangélicos no son relatos histórico...

24º domingo t.o.

Lect.: Is 50, 5-9a; Sant 2, 14-18; Mc 8, 27-35 1.    Leyendo la conversación entre Jesús y sus discípulos y las dos preguntas que les dirige, pienso que la segunda sí es relevante para mí y para todos los que nos encontramos aquí esta tarde. "¿Quién es Jesús para mí?” Ya resulta interesante observar que no se trata de preguntar quién es Jesús en los dogmas de la Iglesia, o en las discusiones de los teólogos. Ni siquiera se trata de preguntar, en general, quién es Jesús para las más de 500 denominaciones y confesiones cristianas que existen hoy día. Lo que me parece importante para nosotros es ser capaces de detenernos un poco y examinando nuestro interior, preguntarnos con honestidad lo que en la vida diaria, —en la realidad en que nos movemos, de trabajo, de familia, de negocios, de amistades, de diversión—, en esa existencia real de cada uno qué es Jesús de Nazaret. Digo “ser capaces de preguntarnos”, porque puede que no sea fácil hacerlo, debid...

22º domingo t.o.

Lect.: Deut 4, 1-2. 6-8; Sant 1, 17-18. 21b-22.27; Mc 7, 1-8. 14-15. 21-23 1.     Como es normal, la lectura de textos que tienen milenios de antigüedad, nos hacen enfrentarnos con culturas muy diferentes de las nuestras, con costumbres que nos suenan extrañas, a veces incluso ridículas o divertidas, pero en todo caso, chocantes, fuera de lugar para nuestra época. Acordémonos, por ejemplo, de la lectura de san Pablo el domingo pasado, en la que veía las relaciones matrimoniales con un filtro machista, típico de esa época, y acababa presentando en su ideal de familia, un comportamiento de la mujer, dócil, sometida, al varón. Hoy, en el texto de Marcos, nos topamos con otra visión, que nos resulta también ajena a nuestra cultura actual, en Occidente, al menos. Es la visión judía de hace 21 siglos, y más antigua aún, en la que se mezclaban costumbres prácticas, de carácter higiénico con un respaldo religioso. Se le daba carácter sagrado a las pr...

Fiesta de Pentecostés

fiesta de Pentecostés Lect.:  Hechos 2,1-11; I Corintios 12,3b-7.12-13; Juan 20,19-23 Cuando decimos que estamos vivos, ¿qué queremos decir? Parece una pregunta con respuesta muy obvia, pero si nos paramos a pensar un momento estamos hablando de que la vida es una realidad que tiene diversos niveles, incluso si pensamos solamente en la vida humana. Por ejemplo, cuando en el vientre de una madre está un óvulo fecundado, este está vivo, sin duda, pero no es una vida personal, como la que puede tener un niño y, no digamos ya, un hombre o una mujer adulta (no es un “ homunculus", como pensaban en el siglo XVII). En otro nivel, cuando alguien sufre un accidente serio y queda en estado de coma, —como oímos que sucede o quizás hemos conocido casos—, ese paciente puede quedar en un estado vegetativo. Está vivo, pero solo a nivel de funciones muy elementales del cuerpo humano y depende, muchas veces, de una permanente asistencia médica para sobrevivir. Más allá de est...