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Mostrando las entradas con la etiqueta adviento

1º y 2º domingos de Adviento: ¿Realizar la utopía?

Lect.: Isaías 2:1-5; Romanos 13:11-14; Mateo 24:37-44 Isaías 11:1-10; Romanos 15:4-9; Mateo 3:1-12 Los textos de Isaías de estos dos domingos de Adviento nos presentan un mundo utópico. Por un lado, en la naturaleza misma, se acaban las prácticas depredadoras: Serán vecinos el lobo y el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito, el novillo y el cachorro pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá.- La vaca y la osa pacerán, juntas acostarán sus crías, el león, como los bueyes, comerá paja.
Hurgará el niño de pecho en el agujero del áspid, y en la hura de la víbora el recién destetado meterá la mano.- Por otro lado, la guerra y la violencia, el daño sinsentido contra otros, desaparecen.“Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra.” Un sueño maravilloso, sin duda, expresión simbólica de lo que queremos para cambiar la sociedad actual. Pero, ¿qué sentido tiene soñar así? ¿solo ...

3er domingo de Adviento

Lect.:  Is 61,1-2a.10-11; Lc 1,46-54; I Tes 5,16-24; Jn 1,6-8.19-28 El domingo pasado poníamos atención al hecho de que las primeras comunidades mirasen la presencia de Jesús en medio de ellos como una “buena noticia” , y de ahí la palabra evangelio. Nos fijábamos también en que la buena noticia consistía en que lo que Jesús les ofrece ahora es un modo de vida sumergida en la vida del Espíritu Santo. Es la vida que vive él, que se le transparenta, que resplandece en todas sus acciones y en su relación con los demás, la misma que inicia y sumerge a todos los que se le unen en su camino. Era algo muy novedoso, porque  ante la necesidad del pueblo de un consuelo para sus sufrimientos, y un alivio para sus pecados; ante la búsqueda del favor y la bendición de Dios, Jesús ya no ofrece, como las religiones, ritos de purificación, ni prácticas de penitencia para ganarse la benevolencia de un Dios que mora en lo alto. Ofrece un camino renovador de la ...

2º domingo de Adviento

Lect:  Is 40,1-5.9-11; Salmo 84; II Pedr 3,8-14; Mc 1,1-8 " Este es el origen de la Buena Noticia de Jesucristo, hijo de Dios. ” Así empieza este libro del evangelista Marcos (1,1), en el texto que acabamos de escuchar. Sencillo y, a la vez, extraordinario, aunque su fuerza la podemos perder cuando olvidamos que eso es lo que significa la palabra “ evangelio", tan repetida y poco comprendida. ¿Qué pudo ver este autor, y otros muchos de sus coetáneos, en Jesús para poner al Bautista a hacer tan notable proclamación y, luego, para hacerse sus discípulos? ¿qué les impactó de la presencia de aquel galileo para ver en su cercanía, en su modo de vida, una Buena Noticia?   En primer lugar, vale la pena destacar lo que seguramente no fue su motivación. No hablan así de Jesús porque se hubieran matriculado en una nueva religión que les inculca una doctrina religiosa sobre Jesús, o porque se los enseñara una escuela teológica eclesiástica, como podría suceder ...

1er domingo de Adviento

Lect.: Is 63: 16-17.19; 64:2-7; 1 Cor 1: 3-9; Mc 13:33-37 Nuestro sol, cuya aparición disfrutamos disfrutamos cada mañana, igual que cualquier otra estrella tiene también un ciclo de nacimiento, desarrollo, declive y muerte. Como nos lo han recordado recientemente, a propósito del cometizaje de la sonda enviada por la Agencia Espacial Europea, nuestro sistema solar nació, se formó hace unos 4800 millones de años. Y los científicos estiman que a este sol le queda combustible para unos 7500 millones de años más, hasta que se convierta en una gigante roja y, probablemente consuma en el fuego a los planetas interiores, entre los cuales iría la tierra. Por supuesto, nada de esto sabían en la época de las primeras comunidades cristianas. Podían hacerse una idea de lo que era el final de la historia judía porque habían presenciado la destrucción de Jerusalén y del Templo. Pero pensar con objetividad en el final del planeta tierra y de la historia humana sobrepasaba las capacidades de l...

3er domingo de adviento

lect.: Is 35,1-6a.10; Sant 5,7-10; Mt 11,2-11 La pregunta "¿eres tú el que ha de venir o hemos de esperar a otro? , que le trasmiten a Jesús los discípulos del Bautista, puede explicarse de varias formas. Podría ser un reflejo de la rivalidad de las primeras comunidades cristianas y las comunidades de discípulos del Bautista que perduraron por bastantes siglos de nuestra era, y que consideraban a este más grande que a Jesús. Podría también reflejar esa pregunta un desconcierto histórico del propio Juan que había anunciado un Mesías fiero, aplicando justicia con actitudes de fuego , y ahora no sabía qué pensar al tener noticias de un Jesús preocupado por los pobres, los excluidos, los enfermos...  Pero más interesante  que la pregunta es la respuesta de Jesús que no es respuesta directa a la inquietud de los discípulos de Juan. Jesús no se autoproclama Mesías, ni representante de Dios, ni iniciador de otra nueva religión. Tampoco anuncia un bautismo de fue...