Lect.: Eclesiástico 15:15-20; I Corintios 2:6-10; Mateo 5:17-37 Si, como creyentes, lo que queremos es “hacer la voluntad del Padre, una vez más hay que decirlo: esto no se logra apegándose a ningún reglamento, o manual con reglas minuciosas. Ni siquiera apegándose a los 10 mandamientos, aún cuando vayan acompañados por la multitud de preceptos que desarrollaron los rabinos judíos para aplicarlos. Vivir plenamente la vida cristiana, la vida humana, no depende del esfuerzo por cumplir rigurosamente una Ley externa que, supuestamente, nos daría luz para actuar correctamente en cada momento y situación. Si llegamos a creer que ya conocemos bien cuáles son las normas que debemos seguir para ser buenos cristianos, o buenos ciudadanos, tendremos que escuchar de nuevo las fuertes advertencias que en el texto de hoy Mateo pone en boca de Jesús: “Habéis oído que se os dijo… pero yo os digo:” Expresiones fuertes, en efecto, de Jesús, porque está contraponiendo su palabra, sus ense...
Reflexiones a partir del texto evangélico de la celebración eucarística de cada domingo, considerando su estudio exegético y leído desde algunos de los retos del entorno de nuestra vida actual. Bienvenidos los comentarios.