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4º domingo de Pascua

Lect.: Hechos 2,14a.36-41; I Pedro 2,20b-25; Juan 10,1-10

  1. "El pastor modelo", es otro de esos títulos entrañables que el  evangelio da a Jesús, y que nos gusta escuchar directamente o asociado al salmo 23, en la comunión, en funerales, en momentos en que necesitamos ser fortalecidos. Repetimos su lectura, nos parece hermoso y transparente y por eso nos puede sorprender que  Jn nos diga que   Cuando "Jesús les puso esta comparación, (a los discípulos),  ellos no entendieron de qué les hablaba”. ¿Cómo así? ¿Qué es lo que les hacía falta para entenderla? Por supuesto, hay que entrar en el sentido de los símbolos, y notar que algunos son más claros que otros. Juan mismo explica solo algunos y da pistas para traducir otros.
  2. Para este evangelista, las ovejas son el pueblo sencillo oprimido  y silenciado por sus dirigentes políticos y religiosos. Y para estos dirigentes solo tiene calificativos muy duros. Los llama "ladrones y bandidos", porque le han arrebatado al pueblo lo que es del pueblo y porque lo han tratado con violencia. El Jesús que nos habla en este texto del evangelio de Juan no parece referirse solamente a robo de bienes materiales, económicos, que también les habían quitado. Lo peor es que esos dirigentes ladrones y bandidos los han privado de su libertad y  de su capacidad para decidir de su vida por ellos mismos. Han sometido la gente, las personas, a la institución política y religiosa que no les deja crecer en plenitud. Los han puesto al servicio de la institución (del “sábado”), en vez de estar la institución (el “sábado”)al servicio suyo.
  3. Para esas ovejas atrapadas Jesús se presenta, en primer lugar, como una Puerta, por la que las ovejas pueden liberarse, por la que pueden entrar y salir, salir de las estructuras que las oprimen y entrar en otros espacios donde pueden encontrar los pastos que les convengan para alimentarse. 
  4. En segundo lugar, Jesús se presenta como alguien a quien las ovejas liberadas pueden seguir para tener vida y vida en abundancia y no para ser atrapadas en otro encierro, en otra institución que las oprima. Del seguimiento de Jesús hablamos mucho, pero recordemos que es una manera de expresarse que también debemos tener clara. Porque hay seguimientos inaceptables. Por la violencia, por el temor, por la intimidación religiosa, los dirigentes del Templo se hacían seguir de la gente. Hoy día Uno puede seguir a falsos líderes, por engaño, por falsas promesas o a cambio de dinero u otras prebendas, como pasa a menudo con las prácticas clientelistas de políticos de vieja usanza.  O uno puede seguir a figuras que lo apantallan, por la imagen que fabrican artificialmente los medios de comunicación. De ninguno de esos seguimientos habla Jesús.  Juan habla de un seguimiento libre, íntimo, de comunicación estrecha, familiar donde se reconoce cercana la voz de Jesús y no como la de un jefe o funcionario extraño.
  5. En definitiva se nos presenta, detrás de la figura del pastor, la invitación al seguimiento de ese camino de realización humana plena, recorrido por Jesús. Ejercitarnos en él nos permite descubrir en cada uno de nosotros, toda la abundancia de vida, de libertad y de amor de la que la práctica y la palabra de Jesús dan testimonio. Y este testimonio nos dice que esa plenitud de vida también es real y posible para cada uno de nosotros.Ω

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