Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta dolor

Para ir más allá de la conmemoración en las celebraciones de la Semana Santa.

El Papa Francisco nos invitaba hace pocos días a que " no nos limitemos a conmemorar la pasión del Señor sino que  entremos en el misterio , hagamos nuestros sus sentimientos, sus actitudes ”. Una invitación difícil de cumplir, primero, porque el peso de las costumbres y prácticas tradicionales es muy fuerte y está marcado por el carácter “conmemorativo”, incluso de recreación histórica literalista de los acontecimientos de la Pasión de Jesús. En segundo lugar, en la época actual, y ya por bastantes décadas, el intento de “entrar en el misterio” está dominado por una sola lectura teológica, increíblemente extendida y popularizada: la lectura del  carácter “expiatorio” de los sufrimientos y muerte de Jesús . Es decir, por esa lectura que interpreta esos acontecimientos como una muerte “por nuestros pecados”, “para pagar la deuda de Adán”, “para salvarnos” y “satisfacer las exigencias de justicia de Dios”. Por más que a muchos creyentes les ...

Domingo de Ramos

Lect.:   Is 50:4-7, Flp 2:6-11, Mc11:1-11,  Hace un par de domingos señalábamos lo equivocado que resulta acercarnos a la Cuaresma y a la Semana Santa con una actitud angustiada, de temor, enfatizando nuestra condición de pecadores frente a un Dios furioso y castigador. Peor aún, creyendo —como lo entendían ciertas visiones paganas—, que esa cólera divina solo se aplacaría con sangre y más precisamente con una pasión sangrienta de ese hijo de Dios, justo e inocente que es Jesús. Dejando a un lado la explicación de por qué se fue desarrollando en la historia esa lectura negativa y oscura de la pasión y muerte de Jesús , en el relato evangélico de este Domingo de Ramos se nos plantea una visión muy distinta . Como puerta de entrada a la Semana Santa el contenido de este mensaje nos permite entender de manera nueva los sucesos de los próximos días, especialmente del Viernes Santo. Marcos nos hace ver cómo Jesús, al dar por concluida su misión de anuncio del Rein...

10º domingo t.o.

Lect.: I Reyes 17, 17-24     Gálatas 1, 11-19 ;Lc 7:11-17 En la puerta de la pequeña ciudad de Naín, nos dice Lucas, se topan dos procesiones. Una, que viene entrando, un gran gentío en torno a Jesús, podemos imaginarlos llenos de entusiasmo y esperanzas en torno al Maestro. Y otra que viene saliendo, acompañando a una pobre viuda que a enterrar a su único hijo.  Una procesión pletóricos de vida que se cruza con otra doblegada por la muerte. Retomamos este domingo las narraciones sobre la vida cotidiana de Jesús y empezamos con este escenario de muerte y vida, de dolor y alegría, que marcará toda la existencia terrena de Jesús, igual que marca toda la existencia de cada uno de nosotros. Y al cruzarse los dos grupos, Jesús , definiendo el comportamiento de quienes lo acompañan, no pasa de largo, no queda indiferente ante la tragedia de aquella pobre mujer con que se cruza. Todo lo contrario. Jesús siente que se le conmueven todas las entrañas (eso...

2º domingo de cuaresma

Lect.: Gén 15, 5-12. 17-18; Flp 3, 20-4, 1; Lc 9, 28b-36. Hace una semana comentábamos sobre los conflictos que no nos faltan en la vida de cada uno, por el choque de intereses, de deseos que nos caracteriza y que nos hace comportarnos como dudosos a la hora de tomar decisiones. Lo que llamamos las tentaciones de Jesús nos muestra que Jesús, también,  vivirá el encuentro con Dios en un modo de vida que genera choques, incertidumbres, y exige decisiones que conllevan un costo. El relato de hoy va un poco más allá. Colocado en vísperas de la pasión y muerte de Jesús subraya otra experiencia profundamente humana. No solo conflictos caracterizan nuestra vida, sino también, el dolor y el sufrimiento recibido de otros, por ignorancia, por mala intención o por violencia intolerante ante lo que  somos, pensamos y decimos. El caso de Jesús es elocuente: lo asesinarán porque su predicación y modo de vida chocaba con las enseñanzas y prácticas de los dirigentes...

Domingo de Ramos, 1 abril 2012

Lect.: Is 50,4-7 ; Sal 21 ; Flp 2,6-11 ; Mt 26,14-27,66 1.    No sobra preguntarse qué es lo que conmemoramos esta semana  que iniciamos hoy. Podría decirse que la respuesta es obvia, que celebramos la pasión y muerte de Jesús, como lo han hecho los cristianos por siglos, y nosotros mismos por años. Pero la pregunta importante no es sobre los eventos que recordamos, en sí mismos, sino sobre lo que significan. Hay que preguntárselo otra vez, si es que ya lo hemos hecho antes, para poder vivir estos días de manera consciente y madura. Y no rutinariamente, por simple repetición. Y hay que preguntárselo porque, como mínimo, llama la atención celebrar un sufrimiento y una muerte presentadas, por lo demás, a menudo, de manera tan cruenta y hasta morbosa. 2.    Evidentemente no podemos poner la muerte y el dolor como objeto de fiesta. Resultaría muy extraño, contradictorio, sobre todo para quienes creemos en un Dios autor de la vida, del amor, de la a...

Domingo de Ramos

Domingo de Ramos, 28 de mar. de 10 Lect.: Is 50: 4 – 7; Flp 2: 6 – 11; Pasión según Lc 22 – 14. 23: 56 1. Hay un texto que aparece en los relatos de la Pasión como expresión de una de las burlas dirigidas a Jesús en la cruz. En lo esencial es el desafío que se le hace: si eres el Hijo de Dios, baja de esa cruz, —sálvate, dice Lc. Esta frase nos puede servir de pista para adoptar una actitud distinta al leer y recordar una vez más la pasión y muerte de Jesús en la semana que comienza. Detrás de la burla parece reflejarse una manera muy frecuente que tenemos los humanos de entender a Dios. Según esa visión Dios no puede estar en el sufrimiento, en el dolor y en el fracaso. Y este tipo de acontecimientos parecen desafiar nuestra fe en Dios. La burla del que le cuestionaba al pie de la cruz contrasta con la actitud del propio Jesús quien, aún en medio de la tortura y la agonía, aún rodeado de tiniebla, abandono y silencio, es capaz de entregar su espíritu en manos de Dios. 2. Se nos está ...