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26º domingo del t.o.: ¿Quiénes son de "nuestro grupo"?

26º domingo t.o. Lect.:  Núm 11,25-29; Santi 5,1-6; Marcos 9: 38-43.45.47-48 Continúa el evangelio de Marcos contrastando un perfil de discípulo marcado por la disposición de Jesús a la entrega, al servicio, con la tentación de servirse de estructuras y prácticas religiosas para provecho propio. En la continuación del capítulo 9 ya se ha superado la discusión sobre primeros puestos al interior de la  comunidad cristiana. Pero aparece entonces una actitud en la que la ambición de usar lo religioso para tener poder se encuentra, aunque solapada. La ocasión para descubrir esta otra distorsión nos la proporciona Juan, uno de los hijos del Zebedeo, cuando se le acerca a Jesús para “denunciar” a alguien que realizaba exorcismos sin pertenecer al grupo de discípulos . La reacción de Juan, lo dice él mismo, ha sido el impedírselo. Pero Jesús, al escucharlo, no está de acuerdo y le da una explicación en la que aprendemos la prioridad de las acciones valiosas sobre la identidad de ...

25º domingo t.o.: Una manera distinta de establecer jerarquías personales

 Lect.:  Sabiduría 2:12.17-20; Santiago 3:16 – 4:3; Marcos 9:30-37 El evangelista nos cuenta  una anécdota chocante, llamativa: en el camino Jesús está hablando de algo tan serio y decisivo como lo es su entrega, que llegará incluso hasta la muerte, y mientras tanto, varios de los discípulos vienen discutiendo sobre quién va a llegar a ser el primero, el más importante. Jesús no critica a su preocupación, pero aprovecha para aclarar: el criterio para ser importante, —en el Reino, se entiende—, consiste en ser el primero en servicio, servidor de todos, pero en particular, ser alguien que acoge a los menos importantes, simbolizados en los niños que, para el mundo griego, eran lo “inacabado” y, por eso, de poca consideración. Al leer este relato de hoy, de Marcos, resulta inevitable pensar en situaciones por las que atraviesan bastantes comunidades cristianas de nuestros días en las que chocan diversas maneras de entender lo que es y debe ser una Iglesia cristiana. El ch...

24º domingo: Una "renuncia" que es autodonación y que lleva a la realización plena

Lect.:   Isaías (50,5-9a); Santiago (2,14-18): ;Mc 8,27-35): 1. Hoy nos adentramos, en el capítulo 8, en la segunda parte de este evangelio de Marcos en la que va a pasar de las enseñanzas  a la invitación a seguir su camino. Un par de cosas me llaman la atención, como quizás a muchos de los lectores. Primero, Jesús empieza por preguntarles cómo lo identifican, quién creen ellos que es él. Hoy tiene que parecernos llamativo que v erifique primero si los discípulos entienden a quién están siguiendo, quién es el que los invita a seguir su camino .  Es llamativo, sobre todo si hemos vivido en una práctica religiosa de índole tradicional  y a menudo de adscripción eclesiástica por “herencia familiar”, sin detenernos a interrogarnos primero,  a fondo, por la identidad de ese Jesús de Nazaret y las implicaciones de su camino.  Con este primer paso se contradice el afán de proselitismo por parte de iglesias o instituciones religiosas a las que más preocupa ...

23º domingo t.o.: "Effetá", que se abran los oídos y la boca

 Lect.: Isaías 35,4-7a; Santiago 2,1-5; Marcos 7,31-37 Ya en autores del A. T., como los profetas, la sordera y la carencia del habla aparecían como problemas religiosos, no solo de salud, y como símbolos de un problema de comunicación con Dios. Ahora en este relato se aplica a la resistencia a escuchar, a entender y a transmitir el mensaje de Jesús.  Desde la perspectiva del encuentro con la Buena Noticia la figura del sordomudo representa a alguien encerrado en  sí mismo, un “enfermo de aislamiento”.  Si, como decíamos hace varios domingos, los milagros de Jesús revelan las posibilidades ocultas de la vida humana, este de la curación del sordomudo saca a la luz la capacidad de comunicación plena que todos tenemos y que puede estar bloqueada por una diversidad de factores, muchos de ellos de carácter social . En la comunidad de Marcos pareciera, entonces, que esta misma comunidad, esta iglesia en proceso, sus integrantes la empiezan a experimentar como un “espac...

22º domingo t.o.: PARA DEMOSTRAR LA SINCERIDAD DE NUESTRAS CELEBRACIONES LITURGICAS

Lect.:  Deuteronomio 4,1-2.6-8; Santiago 1,17-18.21b-22.27 ; Marcos 7,1-8.14-15.21-23 Tras un paréntesis de seis domingos, retomamos en nuestra celebración la lectura del evangelista Marcos, con un tema al que podemos  verle gran actualidad. Cierto que el escenario es muy distinto y también los actores: ya no tenemos en nuestros días ni a “escribas”, ni a “fariseos” y, probablemente una buena cantidad de lectores no tengan ni idea de quienes eran. En aquel momento, y en el ambiente en que vive Jesús sí se trataba de grupos sociales de importancia. Pero lo interesante, para nosotros, aunque ya no existan, es que personifican diversas actitudes religiosas que curiosamente podemos emparentar con otros comportamientos de nuestra época en materia de religión que, extrañamente, parecen repetir los de entonces. Hay uno, en particular, que sobresale en el relato de hoy gracias a la interpelación que le hacen a Jesús porque sus discípulos “no siguen la tradición de los mayores”. Lo...

21º domingo t.o.: ¿Y USTEDES TAMBIÉN QUIEREN MARCHARSE?

Lect.:   Josué 24:1-2a.15-17.18b; Efesios 5,21-32 ; Juan 6:60-69. Con lo que llevamos recorrido del capítulo 6 de Juan es suficiente para, al menos, sospechar, que Jesús invita a los Doce a aventurarse en algo verdaderamente nuevo. Para nosotros, lectoras y lectores contemporáneos, también se nos empieza a abrir un panorama novedoso: no se trata de una “nueva religión” que sustituya la de la Sinagoga y la Ley. Es el comienzo de un camino que hoy día llamaríamos de una espiritualidad profundamente humana. O, tal vez, más clara su novedad, si lo planteamos a la inversa, del descubrimiento de la vivencia profunda de la vida humana, de lo que somos como hombres y mujeres, como la forma de más íntimo acercamiento a la vida divina. Quizás por las mismas razones, pero que se expresan de forma distinta en culturas distintas, esta invitación de Jesús choca radicalmente con las expectativas de muchos que se le han acercado para ser sus discípulos. En el momento narrado por el evange...

20º domingo t.o. (Fiesta de la Asunción de María)

 Lect.: Prov 9: 1 - 6; Ef 5: 15 - 20: Jn 6: 51 - 58 Desde las primeras páginas de la Biblia ya nos topamos  con lo que se llama “lenguaje sapiencial” o de “sabiduría”. Y  también, desde el inicio, aparece el uso de ese lenguaje para hablar de la comida, los alimentos, el banquete, como formas de expresar la participación de los seres humanos en Dios, en sus dones, en su Espíritu. Son metáforas, sin duda, pero muy profundas, íntimas  y expresivas del tipo de relación que hombres y mujeres podemos alcanzar con la divinidad. Tenemos que reconocer que nos impactan más que el uso de conceptos abstractos como “inmortalidad”, unidad, participación y otros. Por eso lo utilizan los profetas, —como cuando Isaías 25: 6 - 8 habla de un rico banquete preparado y prometido por Dios para todos los pueblos, que es un banquete de vida plena y sin fin, como lo anticipaban los frutos del árbol de la vida, en el Génesis. Así, sale en los salmos referidos la invitación  a “gustar”...