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13º domingo del tiempo ordinario: LOS VALORES FAMILIARES, AYUDA Y OBSTÁCULO PARA EL SEGUIMIENTO DE JESÚS

 Lect.: 1 Reg 19: 16 b. 19 – 21; Gal 4: 31 b. 5: 1. 13 – 18; Lc 9: 51 – 62  Con demasiada frecuencia el evangelio nos desconcierta, al menos si lo leemos con atención y apertura y no de manera rutinaria. Y es muy bueno ese desconcierto que nos crea, porque eso nos sornaguea, nos hace pensar y cuestionarnos. Por ejemplo hoy, cuando uno ve la reacción de Jesús ante esos tres que querían seguirlo. Jesús les pone dificultades en vez de tratar de atraerlos con diferente tipo de promesas, para aumentar su grupo. Con la mentalidad de algunos dirigentes religiosos de hoy día, se vería absurda esta actitud de Jesús. Poniendo obstáculos no va a crecer el número de discípulos. Pero además, veamos el tipo de dificultades que plantea: directa o indirectamente afectan a un campo de los más valiosos del ser humano, el de los valores familiares. Si para nosotros la familia es importante, para aquella gente de la época de Jesús lo era todavía más. Y, tomadas literalmente, las expresiones del e...

Celebración de la Trinidad: A DIOS NADIE LE HA VISTO JAMÁS

  Lect.: Prov.  8, 22-31; Rm 5, 1-5; Jn 16, 12-15 En ningún pasaje del evangelio vamos a encontrar una afirmación que indique que “en Dios uno, hay tres personas”.  Loa evangelios no hacen ensayos analíticos.   El texto más notable que todos hemos oído innumerables veces es el del envío que hace Jesús de los apóstoles y que Mateo sitúa en una Montaña de Galilea, después de la resurrección, “Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo». No es una proclamación dogmática sobre lo que entienden como Dios, las primeras comunidades cristianas. Más bien apunta a lo que significa en la vida de una persona haber sido bautizado. “Bautizar” no es sinónimo de “matricular”, de “inscribir” para aumentar el número de miembros de la Iglesia. A distancia de lo que a veces creemos, —debid...

Domingo de Pentecostés: LA VIDA EN EL ESPÍRITU

Lect.: ; 1Cor 12, 3-7. 12-13 ; Hech 2, 1-11; Jn 14: 15 - 16; Hay algo que conviene aclarar de entrada sobre esta “fiesta de pentecostés”. A veces los cristianos y cristianas hablamos de ella como la "fiesta del Espíritu Santo". Un poco en la misma línea de como hablamos de la fiesta de tal o cual santo o santa. En esa línea hemos llegado a hablar incluso de la Navidad. (Por una actitud piadosa y sentimental algunas personas han llegado incluso a hablar de la "fiesta del cumpleaños de Jesús”). En realidad no se trata de ese tipo de fiestas. Tanto cuando hablamos de la Navidad, o cuando hablamos de la resurrección, o de Pentecostés no estamos hablando de "fiestas en honor de", sino de momentos celebrativos de la experiencia de Dios en nosotros. Son momentos en que cobramos conciencia de lo que ha significado para nosotros la experiencia de la Pascua, de la Resurrección de Jesús, como forma de revelarnos lo que llamamos la "vida nueva", la "nueva cr...

6º domingo de Pascua: Dios y nosotros, una misma vida

Lect.: Hech 15, 1-2.22-29; Ap 21, 10-44.22-23; Jn 14, 23-29 Este maravilloso párrafo del evangelio de Juan nos debería de resultar desconcertante, si lo leemos desde la forma tradicional religiosa, como solemos entender la vida cristiana. Según esta manera de leerla uno espera que se nos repita,   como en algún otro lugar, la advertencia deque si amamos a Dios, cumpliremos los mandamientos y seremos “premiados”, con el “cielo”, después de esta vida. Pero lo que nos dice el autor de Juan aquí es otra cosa que sobrepasa cuanto pudiéramos imaginar: si amamos a Dios, —dice el evangelista— cumpliremos su palabra y el Padre nos amará y junto con Jesús hará en cada uno de nosotros su morada . ¿Cómo es eso de que nos convertimos en morada de Jesús y de Dios sin esperar a la muerte? Estamos más que acostumbrados a pensar en los templos como en las “casas” (moradas) de Dios. Y por la formación catequética aprendimos que podíamos recibir personalmente la “visita” de Jesús en la Eucaristía, si...

5º domingo de Pascua: EN ESTO LOS RECONOCERÁN COMO MIS DISCÍPULOS

Lect.: Hech 14, 21-27; Apoc 21, 1-5; Jn 13, 31-33.34-35. Escuché una vez a alguien decir que algunos de los textos más difíciles de predicar del evangelio son aquellos que nos son más familiares. Algunos, como el que acabamos de oír, es tan conocido que mucha gente, ya antes de oírlo, supone que ya lo sabe y lo entiende. Y otra gente puede decir que la verdad es que apenas se le puede agregar nada de comentario, porque el asunto está muy claro: el mandamiento “nuevo” de Jesús consiste en “amarnos mutuamente”, ¿qué más se puede decir? De ahí que la persona que hacía este comentario, añadía que lo que hace falta es encontrar un nuevo ángulo para aproximarse al texto, de manera que la lectura nos resulte nueva, refrescante, una verdadera “buena noticia”. De lo contrario, seguiremos usándolo como un eslogan, fácil de repetir, o como una regla moral, difícil de cumplir.   Un elemento que puede ayudar en nuestra búsqueda de un   enfoque distinto, al menos en el texto de hoy, ...

4º domingo de Pascua: Todos pastores (Notas previas)

  Lect.:   Hech 13, 14.43-52; Ap 7, 9.14-17; Jn 10, 27-30 NOTAS PREVIAS Es muy frecuente, y comprensible, que los que leemos habitualmente los evangelios caigamos en un error general de interpretación: entender algunas palabras, frases y afirmaciones que encontramos en los evangelistas, desde nuestro propio lugar cultural y social . Es decir, desde el sentido actual que reciben en el uso en nuestro ambiente , en vez de hacerlo desde el sentido original que tenían en el contexto y tiempo cuando fueron escritos . Por supuesto que nos resulta más cómodo hacerlo así, nos ahorra esfuerzo de estudio y no nos cuestiona las creencias que ya teníamos. Es el caso, por ejemplo, de la palabra “ pastor ”. En el campo religioso, estamos acostumbrados a escucharla referida al párroco o dirigente de una iglesia local, o al Obispo y, en el más alto nivel, al Papa. En cualquiera de los casos, entendemos que se trata de la “autoridad” establecida por Cristo “ desde siempre ” a la que le corres...

2º domingo de Pascua: SENTIR LAS HERIDAS DE LOS CLAVOS DE JESÚS EN LAS HERIDAS DEL PUEBLO*

  2º domingo de Pascua Lect.: evangelio de Juan 20:19-31 No voy a hablar sobre el tema de la coexistencia de la fe y las dudas. Es bastante común dedicar la reflexión sobre el texto evangélico de hoy a comentar sobre la permanencia de las dudas incluso en personas de fe. Se toma la figura del apóstol Tomás, a veces como alguien que aún no tenía una fe madura. Otras, para alabar la fe de aquellos que sin ver han creído. Es un tema importante, pero muy comentado ya.  Y me parece que hay otras formas de abordar el mensaje de hoy que pueden tocar más a fondo nuestro compromiso cristiano. Fijémonos en la forma como Tomás recupera su fe en su Maestro Jesús:  tocándole y tocando, en concreto las llagas, las heridas . Todos los apóstoles, después de la muerte de Jesús, dispersos por el miedo, y cargando el peso de la culpa por haberlo abandonado,  tienen que pasar por una experiencia de conversión y perdón ,  para volver a reunirse como comunidad de discípulos . En esto...