Lect.: Hech 10: 34-43; Col 3: 1-4; Jn 20: 1-9 Cuando decimos que para los cristianos la fiesta de la Pascua es el acontecimiento central de nuestra vida , afirmamos que estamos hablando de algo de lo que no es fácil hablar . Nos referimos al momento culminante de la vida de Jesús, de la vida de sus primeros testigos y de nuestra propia vida . ¿Cómo poder expresar ese momento culminante de manera fácil? ¿Cómo encerrar en palabras humanas unas realidades, vivencias que tocan lo más íntimo de nuestro ser y del ser de Jesús ? Durante muchos años hemos leído y meditado los relatos evangélicos de la resurrección y probablemente nos hemos quedado pegados en los detalles con que sus autores intentaron comunicar lo incomunicable. La resurrección de Jesús no es la vuelta a la vida en este mundo de un cadáver . Y, sin embargo, por las limitaciones del lenguaje, si los leemos literalmente, los relatos sobre la tumba vacía, sobre las apariciones a María Magdalena,...
Ves, así vamos descubriendo y aprendiendo cosas. Anotá para que no se te olvide!.
ResponderBorrarpues no se dónde dejar el comentario...
ResponderBorrarSí, ahí estuvimos con Zaida, Ana y Maripaz (dormida todo el rato!)
Zaida insistió en que fuéramos a escuchar alguna reflexión profunda, para no salir de la misa con esa sensación de frustración que es la usual en otras celebraciones.
Una sensación de plenitud! gracias.