Lect.: Flp 1: 20b - 24; Jn 12: 23 - 26 Nuestra generación de primos, de la “cepa” de los Chaves: Sobrado Chaves, Chaves Ovares, Guzmán Chaves, Chaves Desanti, Chaves Ortiz… nos encontramos ya en esa edad en que es inevitable cobrar conciencia de que el momento de la muerte está mucho más cercano. Mucho más que en el pasado, cuando veíamos la desaparición definitiva de nuestros mayores, nos resulta inevitable pensar en que ahora los mayores somos nosotros y que, en cualquier momento, relativamente pronto, por más que la expectativa de vida se haya alargado, nos va a llegar el turno de nuestra propia partida. Nos lo recuerdan nuestros propios desgastes de salud. Nos lo recuerda, sobre todo, cuando uno de nosotros, como Cristián hoy, nos deja. Creo que esta realidad, y en especial en este momento de despedida, nos fuerza, si no a pensa r cotidianamente en la muerte, sí a preguntarnos con frecuencia, cómo prepararnos para ese momento o, más...
Ves, así vamos descubriendo y aprendiendo cosas. Anotá para que no se te olvide!.
ResponderBorrarpues no se dónde dejar el comentario...
ResponderBorrarSí, ahí estuvimos con Zaida, Ana y Maripaz (dormida todo el rato!)
Zaida insistió en que fuéramos a escuchar alguna reflexión profunda, para no salir de la misa con esa sensación de frustración que es la usual en otras celebraciones.
Una sensación de plenitud! gracias.