Ir al contenido principal

2º domingo de Adviento: CAMBIEMOS DE MENTALIDAD, SI CREEMOS QUE EL REINO DE DIOS YA HA LLEGADO

 Lect.:  Is 11, 1-10; Rom 15, 4-9 ;Mt 3, 1-12

  1. La figura de Juan el Bautista en este 2º domingo de Adviento sirve a Lucas para que nos respondamos, al menos parcialmente, dos de las principales preguntas que nos formulábamos al final de nuestra reflexión del domingo pasado. La principal,  ¿nuestra fe cristiana es fuente de esperanza y alegría por un mundo nuevo que vendrá —o que ya ha empezado—, o solo de temor ante el juicio de un dios tremendo juez, que se prepara para castigar con fuerza? Aun construyendo solo una breve escena, Mateo destaca a Juan no tanto como bautizador, sino como profeta, que es capaz de descubrir que el reino de los cielos ya  ha llegado. Y este anuncio,  coincide con el que presenta a Jesús y a los inicios de su misión en  el siguiente capítulo cuando dice: “A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: «Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca» y “recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente” Mt 4:26. Indudablemente un mensaje lleno de esperanza cumplida.
  2. La respuesta a la segunda pregunta que nos hacíamos podemos verla asociada con el llamado central que hacen, según Mateo, tanto Juan como Jesús: ¡Conviértanse porque ha llegado el Reino de Dios!” No somos meros espectadores de este evento que es, ciertamente, de iniciativa divina. pero que no se da sin nuestra participación.  El anuncio de su llegada es una invitación a reconocer a Jesús como “el más fuerte” y a compartir su misión, empezando nuestro propio proceso de transformación. La conversión que nos piden, no es simplemente un llamado al buen comportamiento ético, sino a cambiar nuestra forma de ver el mundo, a Dios y a nosotros mismos y a actuar y vivir en consecuencia.
  3. Por eso las demás preguntas que nos formulábamos sobre cómo desparecerá la desigualdad, la opresión, la guerra,… son interrogantes que no van dirigidos   a ninguna fuerza ajena o preternatural que debemos descubrir,  ni siquiera en exclusiva a dirigentes políticos o grupos financieros directamente responsables de las obras de destrucción que están a punto de acabar con la vida de nuestro planeta, sino que estos interrogantes se revierten sobre nosotros mismos para que descubramos en la fuerza de nuestra esperanza las armas de la luz con las cuales derrotar las de las tinieblas. Probeblamente es una tarea pendiente. Ω

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Domingo de Pascua

Lect.:  Hech 10: 34-43; Col 3: 1-4; Jn 20: 1-9 Cuando decimos que para los cristianos la fiesta de la Pascua es el acontecimiento central de nuestra vida , afirmamos que estamos hablando de algo de lo que no es fácil hablar . Nos referimos al momento culminante de la vida de Jesús, de la vida de sus primeros testigos y de nuestra propia vida . ¿Cómo poder expresar ese momento culminante de manera fácil? ¿Cómo encerrar en palabras humanas unas realidades, vivencias que tocan lo más íntimo de nuestro ser y del ser de Jesús ? Durante muchos años hemos leído y meditado los relatos evangélicos de la resurrección y probablemente nos hemos quedado pegados en los detalles con que sus autores intentaron comunicar lo incomunicable. La resurrección de Jesús no es la vuelta a la vida en este mundo de un cadáver . Y, sin embargo, por las limitaciones del lenguaje, si los leemos literalmente, los relatos sobre la tumba vacía, sobre las apariciones a María Magdalena,...

34º domingo t.o.

34o domingo t.o. Lect: Ez 34: 11-12.15-17; 1a Cor 15: 20-26 a.28; Mt 25:31-46 1.    Esta grandiosa parábola a veces nos hace tirar la  imaginación a un lejanísimo tiempo futuro de un supuesto final de los tiempos. Es más, se nos olvida que, como todo relato parabólico, se trata de un cuento imaginativo que a través de Símbolos intenta comunicar un mensaje .  Y cuando perdemos esta perspectiva pensamos que el evangelio está hablando de algo que va a pasar tal cual y que hemos dado en llamar el "juicio final". Pero en realidad no es así. Por poco esfuerzo que hagamos para leer el texto de manera fresca, nos daremos cuenta de que Mt está hablando no del juicio "final" sino del juicio "presente". Todo lo sugerente de un juicio “final” es una forma simbólic de expresarse. La parábola tiene, por eso, un carácter revelatorio . Es decir, nos revela, nos quita el velo que oculta lo que nos sucede a cada momento, en cada uno de nuestros comportami...

Fiesta del Corpus Christi

Lect.:  Exodo 24,3-8; Hebr 9,11-15; Mc 14,12-16.22-26 El domingo pasado hicimos un esfuerzo por releer el texto de la gran misión que Jesús encarga a sus discípulos. Hicimos ese esfuerzo porque a pesar de tratarse de un texto tan importante no siempre, a lo largo de la historia, los cristianos lo hemos leído correctamente. Hoy, escuchando el texto de Mc sobre la última Cena, también podemos preguntarnos, ¿será que entendemos bien el sentido de la Eucaristía como Jesús deseaba que lo entendiéramos? ¿será posible que algo tan central en la vida de nuestra comunidad no lo estemos comprendiendo de manera adecuada o completa? Una celebración como la de hoy es, precisamente, la oportunidad para tratar de entender mejor lo que creemos entender de la Eucaristía. Como siempre, no hay que extrañarse de nuestras limitaciones de comprensión . El texto de Mc nos muestra que los mismos discípulos no estaban preparados para entender lo que Jesús quería comunicarles....