Ir al contenido principal

29º domingo t.o.

Lect.:   Is 45: 1. 4-6; 1Tes 1: 1-5 b;  Mateo 22,15-21;

  1. Aquí tenemos una de esas frases de los evangelios, más conocidas, mal usadas y peor interpretadas. Sería interesante que cada uno de nosotros se preguntara un momento qué creemos que significa.  Mucha gente, especialmente los metidos en política civil o religiosa, suelen decir que aquí Jesús pone los límites entre política y religión. Y de ahí, en más de una ocasión, se aprovechan de la cita para criticar que la Iglesia, por ejemplo, se pronuncie sobre problemas de injusticia, de hambre y de pobreza. Recordemos lo difícil y lo que está tardando la canonización de Mons. Romero porque ha habido quienes en la misma jerarquía eclesiástica le acusaron de entrometerse en política. Hay muchos más ejemplos. Pero el hecho es que la frase de Jesús, y la intención de sus atacantes, ni remotamente pueden referirse a la separación entre religión y política porque en Palestina en aquella época, ambas estaban unidas. Las autoridades judías, por ejemplo, tenían poder político y religioso. Solo modernamente las sociedades separaron la política y la religión. ¿Cómo interpretar entonces estas palabras?
  2. Hay que tener en cuenta, en primer lugar, que la conversación es un intento de los herodianos por tenderle una trampa a Jesús. Le preguntan si se debe pagar el impuesto al Emperador. No le preguntan si es bueno pagar impuestos (eran herodianos, no neoliberales de hoy y otros que se oponen y se quejan de tener que pagar impuestos), sino lo que se llamaba el "impuesto imperial". Éste obligaba a cada judío a pagar una cantidad para financiar los gastos de la ocupación romana de Palestina. (Increíblemente tenían que pagar a los invasores por haberlos invadido. Quienes defendían esta obligación la maquillaban diciendo que se trataba de pagar por los costos de gobernanza romana). Para muchos este impuesto era una humillación. Para otros, incluso, una blasfemia, porque implicaba el reconocimiento de la divinidad del emperador, inscrita en la moneda. Cualquiera fuera la respuesta de Jesús quedaría mal con alguno de los grupos. Lo que hace Jesús es evadirse de la pregunta.
  3. Pero, más allá de la habilidad del Maestro para enredar a sus oponentes, ¿cuál puede ser el sentido de la célebre frase de respuesta? No es fácil saberlo. Por el contexto en que tiene lugar podemos pensar que cualquiera de los judíos piadosos ahí presentes al mostrar Jesús la imagen de la moneda recordaría la afirmación de Gén 1, que habla del ser humano como imagen de Dios, Jesús estaría entonces saliéndose de los niveles económico y político, y recordando un nivel superior y prioritario, por encima de la política y de la economía, el nivel de la identidad divina de los seres humanos. De nuevo se nos invita a descubrir nuestra identidad divina, de hijos imagen del Padre; y, sobre todo, a que ese descubrimiento se convierta en nuestro motor de vida, para que que todo absolutamente todo sirva al reino de Dios: Nuestro comportamiento, familiar, laboral, económico y político sepamos ponerlo al servicio de Dios y del bienestar y plenitud de vida de todas sus hijas e hijos.Ω

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Domingo de Pascua

Lect.:  Hech 10: 34-43; Col 3: 1-4; Jn 20: 1-9 Cuando decimos que para los cristianos la fiesta de la Pascua es el acontecimiento central de nuestra vida , afirmamos que estamos hablando de algo de lo que no es fácil hablar . Nos referimos al momento culminante de la vida de Jesús, de la vida de sus primeros testigos y de nuestra propia vida . ¿Cómo poder expresar ese momento culminante de manera fácil? ¿Cómo encerrar en palabras humanas unas realidades, vivencias que tocan lo más íntimo de nuestro ser y del ser de Jesús ? Durante muchos años hemos leído y meditado los relatos evangélicos de la resurrección y probablemente nos hemos quedado pegados en los detalles con que sus autores intentaron comunicar lo incomunicable. La resurrección de Jesús no es la vuelta a la vida en este mundo de un cadáver . Y, sin embargo, por las limitaciones del lenguaje, si los leemos literalmente, los relatos sobre la tumba vacía, sobre las apariciones a María Magdalena,...

34º domingo t.o.

34o domingo t.o. Lect: Ez 34: 11-12.15-17; 1a Cor 15: 20-26 a.28; Mt 25:31-46 1.    Esta grandiosa parábola a veces nos hace tirar la  imaginación a un lejanísimo tiempo futuro de un supuesto final de los tiempos. Es más, se nos olvida que, como todo relato parabólico, se trata de un cuento imaginativo que a través de Símbolos intenta comunicar un mensaje .  Y cuando perdemos esta perspectiva pensamos que el evangelio está hablando de algo que va a pasar tal cual y que hemos dado en llamar el "juicio final". Pero en realidad no es así. Por poco esfuerzo que hagamos para leer el texto de manera fresca, nos daremos cuenta de que Mt está hablando no del juicio "final" sino del juicio "presente". Todo lo sugerente de un juicio “final” es una forma simbólic de expresarse. La parábola tiene, por eso, un carácter revelatorio . Es decir, nos revela, nos quita el velo que oculta lo que nos sucede a cada momento, en cada uno de nuestros comportami...

Fiesta del Corpus Christi

Lect.:  Exodo 24,3-8; Hebr 9,11-15; Mc 14,12-16.22-26 El domingo pasado hicimos un esfuerzo por releer el texto de la gran misión que Jesús encarga a sus discípulos. Hicimos ese esfuerzo porque a pesar de tratarse de un texto tan importante no siempre, a lo largo de la historia, los cristianos lo hemos leído correctamente. Hoy, escuchando el texto de Mc sobre la última Cena, también podemos preguntarnos, ¿será que entendemos bien el sentido de la Eucaristía como Jesús deseaba que lo entendiéramos? ¿será posible que algo tan central en la vida de nuestra comunidad no lo estemos comprendiendo de manera adecuada o completa? Una celebración como la de hoy es, precisamente, la oportunidad para tratar de entender mejor lo que creemos entender de la Eucaristía. Como siempre, no hay que extrañarse de nuestras limitaciones de comprensión . El texto de Mc nos muestra que los mismos discípulos no estaban preparados para entender lo que Jesús quería comunicarles....