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4º domingo del tiempo ordinario: EL MODO DE ENSEÑAR DE JESÚS ES ALGO NUEVO Y PRODUCE ALGO NUEVO (retomamos nuestros comentarios dominicales)

 Lect.: Deuteronomio 18,15-20; 1 Corintios 7,32-35; Marcos 1,21-28


  1. El episodio de hoy tiene lugar en una sinagoga, —"en Cafarnaum", dice Marcos. Se trataba de un lugar de reunión en el que además de oraciones y bendiciones, se escuchaba  la lectura de la torá y de los profetas y una  predicación explicativa. A los escribas, como personas ilustradas, correspondía en gran medida la explicación y aplicación  de la Palabra.  Y es precisamente en ese ambiente habitual de enseñanza y aprendizaje donde el evangelista resalta rasgos únicos de Jesús que causan asombro en la audiencia. El texto no narra de qué habló sino de cómo lo hizo. Por contraste con los maestros de oficio, los presentes reconocen que Jesús no habla comentando libros ni autores, sino con autoridad propia. Se trata de hablar con convicción porque asocia y refrenda la palabra con la acción
  2. "Para Marcos, la autoridad especial de la palabra de Jesús se pone de manifiesto en que está acompañada de acciones poderosas. Él derrota con su forma de vida los espíritus malos mostrando así  que llega el  reinado de Dios (3, 24-27) y de esta manera  se inicia un tiempo nuevo. "La acción explicita la palabra. Sobre ese trasfondo hay que leer el exorcismo" (Gnilka).
  3. Probablemente Marcos  presenta a Jesús de esta manera para reflejar los retos de la situación misionera de la comunidades de la época en que escribe y para recalcar que la predicación cristiana para ser eficaz debe continuar ligada a la acción, una acción de liberación de "espíritus negativos" que solo pueden derrotarse haciendo presente al Reinado de Dios.
  4. Para  los y las cristianas que recibimos la misión de anunciar la Buena Nueva a todos los pueblos se plantean hoy, de esta manera, un par de  interrogantes y un reto: ¿qué quiere decirse con anunciar la palabra "con convicción", "con autoridad", como Jesús? Pareciera indispensable respaldar la predicación insertándola en un marco de compromiso de enfrentamiento real a toda acción que atente contra la construcción del Reino de justicia y de paz al que aspiramos.Ω



Comentarios

  1. Anónimo9:48 p.m.

    Muy acertado como siempre Padre esperamos mucho por estos comentarios. La fuerza de la Palabra se sustenta con la acción

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  2. Anónimo10:03 a.m.

    Gracias por volver con los comentarios. Todos necesitamos conocer más para amar más

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  3. Anónimo8:24 p.m.

    Gracias por permitirnos entender mejor el mensaje de Jesús.

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  4. Gracias por reiniciar tus valiosos comentarios que son de gran provecho espiritual. Cordial saludo

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