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3er domingo de cuaresma

Lect.:   Ex 3, 1-8a. 13-15   I  Cor 10, 1-6. 10-12; Lc 13, 1-9 Hemos venido hablando, los primeros dos domingos de cuaresma, de una visión evangélica que podríamos llamar realista. Nos invita a reconocer que nuestro encuentro con nosotros mismos y con Dios no tiene lugar en situaciones ideales, ni en ambientes de idilio religioso, sino en medio de los conflictos e incluso del dolor y sufrimiento recibido de otros. Esos son los rasgos de la vida cotidiana y en esa vida, tal cual, estamos invitados a descubrir lo que cada uno de nosotros es y  al Dios presente en el ser auténtico de cada uno . Podemos decir que entendemos esto y nos parece muy positivo. Pero todavía pudiéramos sentir una cierta inquietud, parecida  a la que Lc refiere en el texto de hoy, que nos hace alegar como los que rodeaban a Jesús en este episodio, "Bueno, puedo encontrar a Dios en las buenas y en las malas; pero, cuando me suceden  cosas muy ne...

2º domingo de cuaresma

Lect.: Gén 15, 5-12. 17-18; Flp 3, 20-4, 1; Lc 9, 28b-36. Hace una semana comentábamos sobre los conflictos que no nos faltan en la vida de cada uno, por el choque de intereses, de deseos que nos caracteriza y que nos hace comportarnos como dudosos a la hora de tomar decisiones. Lo que llamamos las tentaciones de Jesús nos muestra que Jesús, también,  vivirá el encuentro con Dios en un modo de vida que genera choques, incertidumbres, y exige decisiones que conllevan un costo. El relato de hoy va un poco más allá. Colocado en vísperas de la pasión y muerte de Jesús subraya otra experiencia profundamente humana. No solo conflictos caracterizan nuestra vida, sino también, el dolor y el sufrimiento recibido de otros, por ignorancia, por mala intención o por violencia intolerante ante lo que  somos, pensamos y decimos. El caso de Jesús es elocuente: lo asesinarán porque su predicación y modo de vida chocaba con las enseñanzas y prácticas de los dirigentes...

1er domingo de cuaresma

1er domingo de cuaresma, Lect.:  Deut 26, 4-10;  Rom 10, 8-13;  Lc 4, 1-13 Si hay algo en lo que nos igualamos los seres humanos, al menos los adultos, es en que la vida de ninguno de nosotros está exenta de conflictos. Grandes y pequeños. Profundos y superficiales. Con los demás y, cosa curiosa, con nosotros mismos. Un conflicto se da cuando se produce un choque de intereses, de visiones que, en el momento de actuar, nos presentan la posibilidad de hacerlo de manera diferente, en un sentido o en otro. Uno tiene que tomar una decisión pero el problema está en que, al decidirse por una opción, se genera algún tipo de choque, de problema al renunciar a la otra opción posible. Los conflictos se nos presentan en las situaciones más cotidianas. Puedo usar mi tiempo libre para ayudar a un vecino o familiar con problemas. O puedo usarlo para descansar después de una semana de fatiga. Puedo orientar mi trabajo profesional solo para acum...